LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS MENSUALES


      Análisis mensual MONOGRAFICO correspondiente al mes de febrero de 1998 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA

      MONOGRAFICO: LA PROSPECTIVA Y LA TECNICA DE LOS GUI0NES/ESCENARIOS. CON CINCO GUIONES/ESCENARIOS MUNDIALES 1992-2002 QUE CONTEMPLARON DIVERSAS FORMA DE CATASTROFE ECOLOGICA MUNDIAL.


      2ª PARTE : Cinco escenarios mundiales de catástrofe ecológica.
      ESCENARIO 7: QUEMAMOS EL FUTURO

      2002. Calentamos el planeta y el mar nos anegó

      Dos mil millones de seres humanos NO tienen electricidad en sus casas. Es, claro está un indicador de pobreza. Pero también explica que haya aún más gente, tres mil millones, que cocinan y se dan calor con leña recogida por unidad familiar. Con lo cual aumentan las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y disminuyen los bosques del mundo.

      No son ellos los únicos responsables. En los últimos dos siglos se han destruido seis millones de kilómetros cuadrados de bosques (algo así como dos veces la superficie de la India o veinte veces la superficie de España). Y desde mediados del siglo XVIII (desde el comienzo de la revolución industrial) ha aumentado un 27% la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Un aumento mayor que al producido en los dieciséis mil (16.000) años anteriores de actividad humana, debido a la combustión de combustibles fósiles como el petróleo y el carbón que son la base de la industrialización y también debido a que la eliminación de los bosques tropicales ha reducido la capacidad de la Naturaleza para absorber el gas mediante la fotosíntesis. Los óxidos de nitrógeno aumentaron en un 19% y el metano en un 100%.

      Los procesos, además, se están acelerando. En los 22 años anteriores a la redacción del Informe The Global 2000, de Gobierno USA, de 1956 a 1978, el área de bosque cerrado bajo de 4000 millones de hectáreas a 2750 millones. Aún así, los redactores de ese Informe, que admitían que las emisiones de CO2 en 1990 doblarían las de 1975, formulaban la optimista conclusión de que "los aumentos en las emisiones de CO2 no tendrán efectos graves".

      Pero las cosas empeoraron y la alarma creció. En los 20 años anteriores a 1990 el índice de dióxido de carbono en la atmósfera aumentó en un 9%, el de otros gases que también provocan el efecto invernadero (metano, óxidos de nitrato y CFC) aumentaron aún más rápidamente. Sólo el renglón de aumento de la producción de carne costó la destrucción de veinte millones de hectáreas de bosque tropical en Latinoamérica.

      Y empezó la preocupación por el efecto de invernadero: la acción de esos gases en la atmósfera que restringen el reflejo de las radiaciones solares desde la superficie de la Tierra hacia el espacio exterior, reteniendo así el calor.

      La Conferencia de Científicos celebrada en Toronto en 1988 sugirió que sería necesario reducir la emisión de CO2 de ese año en un 20% para el año 2005.

      Pero prácticamente nadie les hizo, de verdad, caso. Los poderosos Estados Unidos dieron el mal ejemplo. E. Donald Elliott, director general de la EPA (Enviromental Protection Agency) declaró en Madrid, en marzo de 1991, que los Estados Unidos se oponían firmemente a medidas de reducción de las emisiones de CO2 "hasta que no hubiese plena evidencia científica del calentamiento peligroso de la tierra". Y EEUU eran entonces responsables del 23% de las emisiones. La Unión Europea, que era responsable del 13% de las emisiones totales tenía previsto que aumentar su emisión en un 11% hasta el año 2000. Y la entrada en vigor del Mercado Unico hizo subir ese aumento al 20%. Aumentar el 20% en vez de bajar el 20%.

      "Dada la situación de crisis que vive el país, el medio ambiente no es una prioridad para el Gobierno soviético" dijo en Barcelona en junio de 1991 el representante soviético en el Programa Geosfera-biosfera de la ONU. Y la ex-URSS y sus ex-satélites, responsables del 25% de las emisiones de CO2 en 1988 y productores del 20% del carbón y del 18% del petróleo mundial en 1990, aumentaron sus emisiones de CO2.

      Como las aumentaron los países del SUR, responsables del 25% de las emisiones, en su intento de industrializarse, destacando los casos de China (productora de mil millones de toneladas de carbón en 1990, el 30% mundial) y de la India (199 millones de toneladas, el 6% mundial). España "dio ejemplo": en 1990 emitió 54,3 millones de toneladas de CO2, millón y medio más que en 1989.

      Los modelos matemáticos y las simulaciones por ordenador se quedaron cortos. El incremento medio de la Temperatura de la Tierra saltó a 4 grados centígrados hacia el 2002.

      Pero ya antes se habían producido terribles desastres. Los graneros del mundo, China, el Medio Oeste americano, Ucrania, la India y Canadá se tornaron áridos y estériles. Las hambrunas se sucedieron. Dos millones de kilómetros cuadrados de suelos permanentemente congelados en China (Tíbet, Mongolia Interior, Ximpang y Qunghai) se disolvieron. Las inundaciones y las torrenciales lluvias costeras destruyeron incontables cultivos, la sequía redujo a menos de la mitad las cosechas. La subida del nivel de mar, dos metros de media provocada por el deshielo de los polos y glaciares, destruyó los deltas de los ríos Yang-tse, Amarillo y Perla y las zonas más fértiles.

      Por todo el planeta fué igual o peor. En 1990 una tercera parte de la humanidad (1700 millones de personas) vivía a un nivel próximo al del mar, siete de las diez ciudades más grandes pobladas del mundo eran puertos de mar. Las pérdidas en equipamientos, viviendas, terrenos fértiles, etc, fueron espantosas. Una importante parte de las reservas de agua dulce se salinizó por infiltración del mar. El comercio y la economía mundiales se hundieron. El número de camellos que poseía un hombre marcaba el prestigio en la Isla de la Cartuja de Sevilla.

      La humanidad, diezmada y vuelta a diezmar varias veces, se adentró en una larga época oscura y bestializada.


      2ª PARTE : Cinco escenarios mundiales de catástrofe ecológica.
      ESCENARIO 11: AGUA ENVENENADA

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